Presentación
del artista
Pablo
Ciliberti, artista plástico
argentino, utiliza sus obras
como un medio para transmitir
y/o denunciar situaciones.
Sus preocupaciones van desde
hechos cotidianos, que hoy
fácilmente pasan
desapercibidos en medio
del influjo de una imponente
masa de información
que nos puede abombar, a
reflexiones sobre cuestiones
que el observador puede,
o no, compartir como inquietud.
Temas como la ecología,
los desaparecidos, las injusticias,
el tango, el tiempo perdido,
y otras cuestiones, tanto
internacionales, como bien
porteñas, centran
su creación.
Su obra es un manifiesto
ideológico, potente,
feroz. Si busca arte decorativa
siga buscando.

"Barrio
de tango luna y misterio",
pintura en relieve. Vendido.
Conocí
a Pablo Ciliberti apenas arranqué
con la revista El Abasto.
Recuerdo que en esa época
hacíamos un par de
sorteos mensuales en distintos
comercios del barrio y él
ganó un walkman con
el segundo número de
la revista. Charlando me comentó
que era artista plástico
y le pedí ver su obra.
Como en esa época siempre
exponía fui primero
a ver una exposición
y luego combiné una
cita con él para entrevistarlo
porque me había llamado
mucho la atención su
obra. Contra los esteticistas
que consideran la creación
artística como un objeto
apolítico él
presentaba todo lo contrario:
una obra cargada de
ideología.
En algún momento, creo
que fue para alguna muestra,
se definió como “periodista
pictórico”, en
lugar de artista plástico.
Porque para él su arte
no tiene un fin estético,
sino que cumple una función
de denuncia.
Pronto
le propuse hacer una historieta
para la revista y aunque de
entrada me dijo que no, enseguida
arrancaron los "Carlitos"
y poco después los
humores gráficos. Editamos
algún que otro folleto
con sus chistes, más
allá de que su corrosivo
humor ácido fue acompañando
la revista en todos estos
años. También
suma creatividad en el diseño
de tapas de nuestra revista
que sin él, sin duda,
sería otra. Además
aporta notas, entrevistas,
poesías. Hoy mantiene
la columna de cierre titulada
“Mi opinión”.
Pablo
Ciliberti insiste -a pesar
de los premios que me consta
ha obtenido- en que no
quiere currículum “porque
la obra está ahí,
que hable por sí misma”.
Con el mismo misterio intenta
mantener sus años en
secreto. Pero, como "paparazzi"
les confieso que pasó
los setenta hace unos años
y que nació en Zárate,
radicándose en Buenos
Aires hace al menos cuatro
décadas. Otra cuestión
llamativa es que insiste en
rotularse autodidacta aunque
ha realizado cursos de distinto
tipo. Lo que no tiene es una
educación formal. Lo
que le sobran son años
de experiencia dentro de las
artes plásticas a las
que le ha dedicado su vida.
Rafael Sabini
|
|